Loading
Ir al Home de Revista Interpretando La Revista Revista Interpretando Bloc Revista Interpretando Contacto Revista Interpretando twitter Revista interpretandofacebook Revista Interpretando
   
  NÚMERO 1
Julio de 2011
   

Escribir en la Revista

 
Sumario:
 
EDITORIAL
Roy Cyjon & Fernanda Hopenhaym
 
........................................................................
 
Del Quijote a Descartes: locura, literatura y “baciyelmo”
Silvia Goldman
LETRAS
 
La trampa de la nostalgia: La seducción del orden mafioso y el Estado imaginario
Federico Vázquez
ANÁLISIS POLÍTICO
 
El espacio que dejó la letra.
Linda Bucay
Psicología y psicoanálisis
 
Interpretando el Género
Perla Sofía Vázquez Díaz
ANÁLISIS SOCIAL
 
Modernidad Espuria, Infancia Perpetua y Proyectos de Emancipación en América Latina
Martín Hopenhayn
ANÁLISIS POLÍTICO
 
El ´imaginario sentimental´ de Leonard Cohen premiado con el Príncipe de Asturias de las Letras 2011
León Rosa
ARTES
 
Educación media superior y la necesidad de la enseñanza de las Humanidades
Alfredo Sánchez Bonilla
EDUCACIÓN
 
Artes escénicas: ritualidad contemporánea y sobrevivencia económica.
Luciana Ruiz Stolowicz
ARTES
 
El Psicoanálisis Teoría y Técnica sobre el acaecer psíquico Entrevista a la Dra. Raquel Radosh Corkidi
Revista Interpretando
Psicología y psicoanálisis
 
Movilizaciones en contra del acoso sexual
Daniela Villegas
ANÁLISIS SOCIAL
 
Lenguaje para disfrutar
Melina Mizrahi
Psicología y psicoanálisis
 
Panorama Actual de los Sistemas Educativos
Lizbeth Simancas Coronado
EDUCACIÓN
 
Límites difusos entre violencia y persuasión
Carolina Terán Hinojosa
FILOSOFÍA
 
Reseña Biográfica: René Magritte
Revista Interpretando
ARTES
........................................................................
 

 

 
Panorama Actual de los Sistemas Educativos
 EDUCACIÓN
AUTOR: Lizbeth Simancas Coronado
LUGAR:
México, D.F.
Descargar Noticia Imprimir Noticia
 

Los Sistemas Educativos (S.E.) surgen como una necesidad de la sociedad para generar estructuras que den orden y formación a sus miembros. Las posturas filosóficas y políticas que se asumen dentro de cada uno de éstos, dependen fundamentalmente del momento histórico que vivencia cada núcleo social.

Los primeros S.E. se originaron con el propósito de hacer de la educación una responsabilidad Estatal, que delimitara la instrucción religiosa que se asumía; desde la segunda mitad del siglo XIX, tanto en países europeos, como en Estados Unidos de América. Así entonces, se crearon mecanismos legislativos (Ley Forster, 1870) que generaron los principios y metas de la educación impartida en los primeros sistemas estatales. Éstos, centraron sus esfuerzos en impulsar el derecho a una educación formal, obligatoria y laica.

Fue así que durante la primera mitad del siglo XX, diversos países desarrollados, destinaron su labor en forjar los principios de la organización y la estructura educativa para  el diseño de los S.E. que regirían la formación de las sociedades contemporáneas. A partir de entonces, la concepción de los S.E. comprendió factores internos (tales como currículum o gestión)y  externos (sociedad, cultura, entre otros), que impactarían en el desarrollo educativo de las nuevas generaciones.

Comprendamos entonces que un sistema educacional se traduce como la manera en la que el Estado organiza y nivela la educación formal, para así ejercer un control normativo y legislativo sobre su población. Es ahí donde radica la importancia de los S.E., ya que los niveles de exigencia y calidad del mismo, determinan en gran media el progreso de un país.

Hoy en día, la infraestructura mundial de la mayoría de los sistemas educativos comprende cuatro secciones educativas básicas: la preescolar o temprana, la educación inicial o primaria, la intermedia o secundaria, y la educación formal o avanzada. Igualmente, en la mayoría de los casos, la educación para adultos y para poblaciones con necesidades educativas especiales, también han sido consideradas como parte de dicha sistematización.

Teniendo entonces una visión general de las funciones de los S.E., podemos comenzar a analizar algunas de las tendencias que se perciben en la actualidad.  Como consecuencia lógica, podríamos considerar que un país que recibe una educación de calidad, es un país destinado al progreso y al desarrollo. Sin embargo, en muchas ocasiones, cuando se evalúan los niveles de desempeño educativo, se aprecia que aunque los índices de ingreso crecen, los de  deserción se incrementan y los de éxito académico decrecen. ¿A qué se debe entonces esta discrepancia numérica y cuáles son algunos de los elementos involucrados en los resultados de este sistema?  ¿Por qué no en todos los casos se obtienen avances óptimos?

Desde el año 2000 la UNESCO creo para América Latina el Proyecto Regional de Indicadores Educativos (PRIE), documento en el que se plasman los desafíos principales de los sistemas escolares latinoamericanos. Algunos de los retos principales se centran en las expectativas de ingreso y egreso de la educación básica, la esperanza de éxito en el desempeño académico, la formación docente y, el principal, la provisión de una educación de calidad para todos. A razón de lo anterior, las organizaciones educativas han buscado la forma de crear sistemas globales para la gestión escolar externa e interna. Así entonces, uno de los principales factores que impactan en el funcionamiento interno de las instituciones académicas es el Modelo Educativo (M.E.). Hoy en día, este elemento se ha convertido en la base de la gestión escolar, ya que engloba el punto de partida para enfrentar los retos educativos que se presentan en los Sistemas Educativos Nacionales.

Éste es un mecanismo fundamental para determinar los escenarios de acción de las metas, los recursos, las estructuras, las tecnologías, la cultura y el entorno en general que rige las prácticas institucionales. Fernández (2001), destaca que al construir esta herramienta podremos unificar nuestras prácticas institucionales cotidianas. Se considera que su implementación debe obedecer a la voluntad de compromiso asumida hacia los principios, los valores y los objetivos prioritarios de una comunidad educativa (Alonso, 2005).

El análisis de estos Modelos Educativos nos ha llevado a la necesidad de evaluar la calidad educativa, a través de los resultados que se obtienen en cada uno de sus componentes. Por tanto, debemos establecer criterios legítimos e integrales de colaboración y responsabilidad de cada actor y factor del modelo educativo al que pertenecemos.

En México, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) señala que para ello deberemos establecer criterios de calidad (INEE 2006). Éstos deben reflejar relaciones de integración, pertinencia, relevancia, impacto, equidad y coherencia entre todos los componentes del sistema educativo. Asimismo, contempla otros elementos institucionales como la infraestructura y el equipamiento de las escuelas, la generalización de nuevas tecnologías, la actualización de planes y programas de estudio, los materiales de apoyo, las prácticas docentes y la gestión de las escuelas con márgenes mayores de decisión.

Así entonces, la calidad se ha convertido en un término polisémico, ya que cuando hablamos de ella, también hacemos alusión a un sistema axiológico que equilibra o establece los valores que la conforman y la evalúan como un continuo.

En el caso particular del Sistema Educativo Mexicano (S.E.M), podemos mencionar que éste ha enfrentado diversas adversidades a lo largo de su historia, pero sin duda una de las más significativas ha sido el bajo nivel de estudios o preparación que presentan los mexicanos, como resultado de un deteriorado o pobre material de enseñanza.

El Estado ha tratado de medir la calidad educativa, a través de tres metodologías distintas, pero ninguna ha arrojado resultados que generen transformaciones significativas en la sistematización nacional. Uno de ellos ha sido por estadísticas, el segundo a través de los exámenes nacionales y el tercero ha sido la reformación de planes y programas. No obstante, el Programa Nacional de Educación ha obtenido algunas conclusiones, identificando las principales problemáticas, tales comolos bajos niveles de aprendizaje, la baja calidad de enseñanza, el centralismo de las políticas educativas, la escasa autonomía y participación de la comunidad educativa. Éstas continuarán dándose mientras que en  las aulas los profesores no tengan la visión, ni la motivación para desarrollar el máximo potencial de sus alumnos.  Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) refiere que en México los salarios de los profesores representan el mayor porcentaje de la inversión del Estado (OCDE, 2008). Los sueldos de los profesores mexicanos han registrado, desde 1996, el tercer aumento más importante del bloque: de 33% para los profesionales de la educación primaria con 15 años de experiencia, y de 38% para los de la educación secundaria. Sin embargo un dato preocupante para la OCDE es el volumen de alumnos por clase en México, que suele influenciar el nivel de atención dedicado a cada estudiante. Así entonces, mientras que la población a la que se atiende sea tan numerosa es difícil pensar que el desarrollo educativo se dé con éxito en el alumnado.

Igualmente, las metodologías de enseñanza no siempre son las más eficaces, ya que aunque los Planes y Programas Educativos Nacionales han sufrido un sinfín de actualizaciones, ésto no se ha llevado a cabo de la misma forma en los planes y programas para la formación del docente. Es por ello que la actualización docente se ha convertido en una de las políticas internas más importantes de las instituciones educativas mexicanas. En el mejor de los casos, la población docente la recibe con éxito, pero no existen mecanismos de evaluación gubernamental para dar seguimiento a la aplicación de estos aprendizajes. Por tanto, es necesaria la creación de círculos de calidad que potencialicen los niveles de desempeño en la gestión de micropolíticas escolares en las que se especifiquen los roles y los fines de un organigrama jerárquico, con la finalidad de brindar a los alumnos conocimientos que mejoren su experiencia y que a su vez  despierten en ellos un espíritu crítico traducido en virtudes sociales y humanas.

También debemos reflexionar, acerca de qué tan dispuesto está el gobierno actual en crear condiciones para un país con una cultura de mejora continua. La OCDE reporta en su informe Panorama de la Educación 2008, que el 23.4% de los gastos públicos del Estado mexicano va para la educación, una cifra equivalente al 6.5% del Producto Interno Bruto (PIB). Esa cifra es superior al promedio de los 26 países de la OCDE, que es de 13.2% de los gastos públicos, equivalente al 5.8% del PIB.  Sin embargo, también señala que debido al aumento de 14% en el número de estudiantes matriculados la inversión pública por alumno termina siendo escasa; "A pesar de los altos niveles de inversión, el gasto por estudiante sigue estando bajo en términos absolutos: 2,405 dólares en México, debajo de la media de7,527 dólares en la OCDE". Así, podemos inferir que la proporcionalidad de la inversión económica en la educación se ve nulificada por el desequilibrio numérico entre la población de nuestro país y la cantidad de profesores del sistema.

En conclusión, podemos decir que quedan muchas tareas por concretar para el S.E.M., entre ellas el que las políticas públicas sean traducidas en programas de acción que conlleven el progreso social y cultural de nuestra población. Teniendo en mente que la educación es un medio fundamental para el mejoramiento individual y colectivo, la escuela no puede estar centrada en sí misma, sino en la realidad de los alumnos que asisten a ella. El sistema educativo debe entonces promover y enseñar a pensar libre y creativamente  para formar  personas que vivan una cultura de calidad, la cual garantice la  supervivencia de nuestras instituciones educativas en el mundo contemporáneo.

 

 

REFERENCIAS

  • Carriego, C. ¨Mejorar la escuela: Una introducción a la gestión pedagógica en la educación básica¨. (2005). Ed. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires, Argentina.

 

  • Fernández, V. ¨ La gestión ética en las medianas empresas¨. (2001). UNED. España.

 

  • Hersey, P., Blanchard, K., Johnson, D. ¨Administración del comportamiento organizacional: Liderazgo Situacional¨. (1998). Prentince Hall Hispanoamericana, S.A. México.

 

  • Hoffman, M., et- al. ¨Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo: UNDAF MÉXICO 2008-2012¨. UNESCO, 2007, http://planipolis.iiep.unesco.org/upload/Mexico/Mexico%20UNDAF.pdf

 

  • PRIE, Cumbre de las Américas, ¨Panorama Educativo 2010: desafíos pendientes¨. UNESCO (2010),

     http://unesdoc.unesco.org/images/0019/001915/191524s.pdf

 

 


 

LIZBETH SIMANCAS es Licenciada en Comunicación Humana  (Educación Especial) y Maestra en Educación por la Universidad de la Américas. Cuenta con la especialidad en Desarrollo Cognitivo y la certificación en Evaluación Psicopedagógica. Terapeuta clínica en las áreas de lenguaje, aprendizaje y audición. Ha participado en programas de desarrollo cognitivo para educación primaria, en integración escolar de niños con necesidades educativas especiales en el nivel preescolar, y en procesos de admisión y evaluación clínico-educativa. 

 

 

 
 

Todos los derechos reservados . Revista Interpretando 2011, México DF
El contenido de cada artículo es entera responsabilidad de su autor/a. Revista Interpretando se deslinda de dicha responsabilidad.

www.revistainterpretando.com | contacto@revistainterpretando.com
skype: r_interpretando | www.facebook.com/revista-interpretando | www.twitter.com/r_interpretando | www.youtube.com/user/revistainterpretando

iNTRANET IDENNTO